Si tienes la calefacción encendida pero sigues sintiendo frío al acercarte a las ventanas, es muy probable que el problema no sea tu sistema de calefacción, sino las propias ventanas. Lo mismo ocurre en verano: el calor entra por donde no debe y el aire acondicionado trabaja el doble sin llegar a refrescar bien.
En Segovia, con inviernos que pueden ser muy duros y veranos cada vez más calurosos, unas ventanas en mal estado suponen un gasto energético importante mes a mes. En este artículo te explicamos las señales más claras de que tus ventanas ya no aíslan correctamente y qué puedes hacer para solucionarlo.
1. Sientes corrientes de aire cerca de la ventana
Esta es la señal más evidente. Si al acercarte a una ventana cerrada notas que entra aire frío, hay una pérdida clara en el sellado. Puede deberse al envejecimiento de las gomas de estanqueidad, al deterioro del marco o a una instalación deficiente.
Prueba sencilla: acerca la mano al perímetro de la ventana en un día de viento. Si sientes el aire, la ventana está fallando.
Una ventana mal sellada puede llegar a representar hasta el 30% de la pérdida de calor de un hogar, según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
2. Aparece condensación entre los vidrios
Si ves vaho o gotitas de agua entre las dos láminas de vidrio de una ventana de doble acristalamiento, significa que la cámara de aire interior se ha roto. Esta cámara es precisamente la que proporciona el aislamiento térmico, así que cuando falla, la ventana pierde gran parte de su eficacia.
La condensación en el interior del vidrio no se puede limpiar ni solucionar: el único remedio es sustituir el vidrio o la ventana completa.
3. El marco está deformado, agrietado o difícil de cerrar
Los marcos de madera antigua se hinchan con la humedad y se contraen con el frío, lo que con el tiempo provoca deformaciones que impiden un cierre correcto. Los marcos de aluminio sin rotura de puente térmico transmiten el frío directamente al interior. En ambos casos, el aislamiento se ve comprometido.
Si te cuesta cerrar la ventana, si la hoja no encaja bien o si ves grietas visibles en el marco, es momento de actuar.
4. Tu factura de luz o gas ha subido sin razón aparente
El consumo energético del hogar está directamente relacionado con el aislamiento. Si tus facturas han subido en los últimos años sin que hayas cambiado tus hábitos, parte del problema puede estar en las ventanas.
Las ventanas antiguas de vidrio simple o los marcos deteriorados pueden triplicar las pérdidas de calor respecto a una ventana moderna de PVC con doble acristalamiento y rotura de puente térmico.
Cambiar las ventanas de una vivienda media puede reducir el gasto en calefacción entre un 20% y un 40%, con un retorno de la inversión en 5-8 años gracias al ahorro acumulado.
5. Escuchas demasiado ruido del exterior
Aunque este artículo se centra en el aislamiento térmico, es importante saber que el aislamiento acústico y el térmico van casi siempre de la mano. Si el tráfico, los vecinos o el ruido de la calle se escuchan con claridad desde dentro de casa, tu ventana no está sellando bien, y probablemente tampoco está aislando bien el calor.
6. Llevas más de 20 años sin cambiar las ventanas
La vida útil media de una ventana de aluminio o madera sin mantenimiento es de entre 15 y 25 años. Pasado ese tiempo, aunque no haya señales evidentes, el rendimiento ya no es el mismo. Las tecnologías han avanzado mucho: el PVC con rotura de puente térmico y el doble o triple acristalamiento actual no tiene nada que ver con lo que se instalaba hace dos décadas.
¿Qué puedes hacer si tu ventana falla?
Dependiendo del problema, hay distintas soluciones:
- Si solo está desgastada la goma de estanqueidad, se puede sustituir a bajo coste.
- Si el vidrio tiene la cámara rota, se puede cambiar solo el vidrio sin tocar el marco.
- Si el marco está deformado o deteriorado, lo más rentable a medio plazo es cambiar la ventana completa.
- Si las ventanas tienen más de 20 años, te recomendamos pedir un presupuesto: el ahorro energético compensa la inversión con creces.
